Gestión de la calidad en la industria de la construcción

La gestión de la calidad es realmente lo que distingue a las empresas de todos los sectores. La satisfacción del cliente a través de procesos eficientes con clara mejora continua es la gran diferencia entre las empresas que dominan el mercado y las que no lo hacen.

Basada en la filosofía del ciclo PDCA – Planificar, Hacer, Verificar, Actuar – la norma ISO 9001: 2015 nos ofrece una estructura simple y robusta para el sistema de calidad en el sector de la construcción. La estructura de este capítulo se basa en el ciclo PDCA antes mencionado.

ISO 9001: 2015 marca unos puntos de llegada, unas bases simples que cualquier sistema de calidad debe tomar como punto de partida para su crecimiento hacia la mejora continua, la satisfacción del cliente, la mejora de la eficiencia de los procesos y el desarrollo de » otras metodologías / herramientas de calidad que ayuden a mejorar la capacidad de ese sistema de calidad.

Uno de los principales objetivos de un sistema de calidad en la industria de la construcción es anticiparse a los problemas, es decir, «solucionarlos antes de que surjan». Esta labor preventiva es la razón por la que la versión 2015 habla explícitamente de análisis de riesgos en los capítulos que corresponden a la parte “Plan” (planificación). Para ello, es fundamental identificar todos los riesgos potenciales, clasificarlos y priorizarlos en función de su impacto, la probabilidad de que ocurran o la capacidad de detectarlos en el momento adecuado, por ejemplo. De esta forma, las empresas podrán definir, dirigir y gestionar correctamente sus recursos y reducir significativamente los costes de no calidad.

La auditoría es una de las herramientas más importantes para la mejora continua de las empresas del sector de la construcción. A través de esta herramienta se comprobarán todos los requisitos del sistema de calidad, se asegurará que el cliente esté protegido frente a problemas de calidad y se identificarán áreas de mejora que tendrán un impacto positivo en los procesos de la Organización.

En resumen, un sistema de calidad robusto y eficiente es absolutamente necesario, y su mejora continua marcará la diferencia entre las organizaciones líderes en el mercado y otras.

Autor: Borja Muga, profesor de Máster en Máster MBA en Administración de Empresas y Gestión de Proyectos de Ingeniería y Construcción por EADIC.

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